La empresa familiar argentina Codini celebra 78 años de historia. Lo que empezó con un lavarropas artesanal en el patio de una casa se ha convertido en una marca líder, que combina la tradición con la innovación y un fuerte compromiso con la sustentabilidad.

El legado que comenzó en un patio.
La historia de Codini es un ejemplo de continuidad y legado familiar. Fundada en septiembre de 1947 en San Francisco, Córdoba, por José Francisco Codini, hijo de inmigrantes italianos, esta empresa de electrodomésticos ha logrado mantenerse activa por 78 años, conservando el mando en manos de la propia familia.
Todo comenzó cuando José Codini fabricó el primer lavarropas en el patio de su casa. Ese acto artesanal en la ciudad de San Francisco, Córdoba, fue el punto de partida de un legado familiar que perdura. Hoy, con su nieto Javier Codini al mando, la empresa ha alcanzado una sólida posición en el mercado, con un 12% de participación en el sector de electrodomésticos en Argentina.

Javier comparte algunos de los momentos clave que definieron la historia de la empresa familiar, desde su humilde inicio hasta la industrialización.
«Mi abuelo era un hombre muy inquieto, que reparaba máquinas cosechadoras en San Francisco. Y visitaba distintos lugares, en las casas, los campos. Así se dio cuenta que un problema que tenía la gente era lavar la ropa. Se lavaba a mano y se perdía un montón de tiempo. Así tuvo la idea de armar una lavadora automática. Hacía todo con las herramientas que tenía a mano, y equipos de polea y correa como para poder asemejar el movimiento del vaivén de un lavarropas.
En el techo de la casa de mi abuelo se hacía la parte de fundición de aluminio para hacer los conos de los ejes de los lavarropas. Era todo muy artesanal. Y no tenían descanso sábado ni domingo.
Con el tiempo, sus dos hijos, mi padre y mi tío, empezaron a trabajar con él y trataron de industrializar un poco los procesos. Y sumaron algunas máquinas un poco mejores, aunque siguen siendo rudimentarias en comparación con lo que conocemos hoy. Armaban entre 40 y 50 lavarropas al mes. Y los vendían por la zona. Los cargaban en un auto, como podían y salían a repartir su producción.
Cuando muere mi abuelo, mi padre y mi tío empezaron a trabajar con lavarropas a mayor escala. Pero no era simple hacerlos en serie y por eso buscaron otros productos más sencillos. Y empezaron a hacer calefones eléctricos. Eran unos tachitos de acero inoxidable de 12 litros, con una resistencia, que se ponían en las duchas de las casas y con eso se bañaban.
Tiempo después mi padre y mi tío decidieron disolver la sociedad. Y mi padre se dedicó a concretar su sueño de hacer producciones más grandes. Y así aparecieron el secarropas y el ventilador de techo. Le dio un enfoque más profesional, con más gente, y apuntando a una expansión regional y nacional. En 1996 más o menos compró una planta que había pertenecido a Fabricaciones Militares y la pudimos transformar en nuestra fábrica, que hoy tiene 20.000 m2 cubiertos, utilizados a pleno para la fabricación de productos para el mercado nacional e internacional.»

Innovación y sustentabilidad: así es el presente de Codini.
Si bien la esencia familiar se mantiene, Codini ha sabido modernizar su estructura para enfrentar los desafíos del mercado actual. En los últimos años, la empresa ha profesionalizado sus equipos y ha adaptado su modelo de negocio, combinando la venta a grandes distribuidores con la innovación digital de su propia tienda online. Este enfoque dual ha sido clave para expandir su alcance y conectar directamente con sus clientes.
«Siempre contamos que cuando mi padre murió hace dos años o tres años, con mis tres hermanos nos encontramos con la necesidad de saber cómo hacer para que la empresa pueda seguir hacia adelante sin que haya algún Codini manejando la parte operativa. Entonces, decidimos profesionalizar la empresa.
Hoy tenemos a una persona que está pensando en la estrategia corporativa. A alguien que está trabajando en costos. Un director comercial, un jefe de operaciones, un gerente de calidad, un gerente de logística. Son por lo menos 15 profesionales que han trabajado en multinacionales o empresas nacionales de mucho más volumen que el nuestro que incorporamos recientemente para que nos traigan su know-how.»
Además de su crecimiento en ventas, la compañía demuestra su compromiso con el futuro a través de la sustentabilidad. Un claro ejemplo de esto es el lanzamiento del «Bio Secarropas», un producto fabricado íntegramente con plástico reciclado. Con esta iniciativa, Codini no solo reduce su impacto ambiental, sino que también establece un nuevo estándar en la industria.
A pesar de las dificultades económicas, la empresa sigue mirando hacia adelante con optimismo. Ha logrado un crecimiento del 40% en producción y tiene planes ambiciosos, como retomar las exportaciones y consolidarse entre los principales fabricantes de electrodomésticos en Argentina.
Fuente: Ámbito.com
Autor/a: Jorge Velázquez.




